Una vez que la transferencia se haya completado, cierra el programa de clonación y apaga la computadora por completo (ten cuidado de no ponerla sólo en espera). ¡Hora de sacar los destornilladores! Si ha encontrado la información de desmontaje, la operación es bastante simple y rápida. Tienes que quitar la batería, y luego quitar la tapa que da acceso a los componentes. Entonces sólo tienes que quitar el disco duro y reemplazarlo por el SSD. El único problema que puede surgir es el grosor de las cajas. Los SSDs recientes tienen 7mm de grosor en comparación con los 9,5mm de la mayoría de los discos duros de 2,5″. En algunas máquinas, la unidad está montada en una cuna que la mantiene segura en su lugar. En otros, tendrás que aumentar el grosor del SSD para evitar el juego, lo que podría dañar los conectores. Algunos fabricantes tienen la buena idea de proporcionar un marco de plástico para este propósito. Si no, tendrás que encontrar un plato de plástico o, en el peor de los casos, arandelas en una tienda de bricolaje.