El frío ventilado, también conocido como “sin escarcha”, permite una circulación de aire permanente en la unidad, lo que limita la tarea de descongelación. Por otro lado, la desventaja es que esto resulta en una consumo adicional de electricidad. La refrigeración estática es la más clásica y la más extendida. Requiere la descongelación manual cuando se ha acumulado demasiada escarcha en el aparato. La escarcha degrada el rendimiento energético de un congelador, por lo que es importante retirarlo con suficiente regularidad.